Foto: Jeanne boleyn / Wikimedia Commons (CC0)
Una ciudad sin estaciones marcadas necesita menos ropa de la que se cree, pero mejor elegida.
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Lima tiene una ventaja poco aprovechada: casi no tiene extremos. La temperatura oscila la mayor parte del año entre los 15 y los 27 grados. Eso permite un armario corto, siempre que cada pieza esté bien resuelta.
Las siete piezas
- Camisa de algodón pima, en blanco y en azul claro
- Punto fino de alpaca o merino, cuello redondo
- Pantalón de lana fría o algodón con caída, en tono neutro
- Chaqueta desestructurada, sin forro pesado
- Cazadora ligera resistente a la humedad
- Zapato de cuero de suela flexible
- Camiseta de algodón de gramaje alto, no básica de supermercado

Por qué el pima
El algodón pima peruano tiene fibra extralarga, lo que produce un tejido más resistente, más suave y con menos pilling. Es probablemente el mejor argumento textil del país y el menos explotado en prenda masculina.
Por qué la alpaca y no la lana gruesa
La alpaca aísla sin volumen y no retiene olor ni humedad como la lana de oveja. En una ciudad húmeda y templada es la fibra técnicamente correcta.
Lo que sobra
El abrigo pesado, la bufanda gruesa y el traje de tres piezas para uso diario. En Lima duran una semana al año.
Menos prendas y mejor fibra es, además de más elegante, más barato en el plazo de tres años.
